Algo ligero

Es martes en la noche y creo que son las 8:30PM, casi, son las 8:22 estuve cerca de acertar. Fue un día bastante tranquilo en el trabajo, quedaron pendientes algunos mails por enviar a los clientes y reportes que deberían llegar al área de pruebas pero podrán esperar hasta mañana en la oficina. Nunca había notado lo fresca que es esta calle en las noches como esta, me detengo un momento en los buzones y tomó un par de sobres que se encuentran en mi cubículo, el ascensor me esta esperando, me gusta cuando esto sucede, me siento mucho más relevante para el mundo; se que es una tontería pero disfruto mucho esa sensación de que lo que necesito está allí de inmediato me voy derecho al sexto piso y desciendo del ascensor sin realizar parada alguna.

El ascensor se abre y el piso esta en silencio por lo que me dejo llevar de un ataque de locura y juego al espía internacional, por la tontería casi pierdo el maletín entre las puertas del ascensor pero me lo tomo como parte del juego —¡ACABAN DE DETECTARME!— grito y solo me responde el ladrido del perro del vecino que me desconcentra del juego y entro en 6C como de costumbre, al fin y al cabo es esa mi casa.

Lanzó la camisa contra el sofá la camiseta igualmente pero por poco acierto en este y no en el suelo, me desabrocho los jeans y me voy al baño. Ahora con este tiempo muerto tomo mi teléfono y me pongo a día de las últimos acontecimientos del mundo, nada realmente me resulta relevante entonces saltó unos setenta titulares sin detenerme a leer alguno de ellos, me levanto de allí y reviso algunas notificaciones pendientes y me voy directo a la cocina. Hoy no quiero cocinar, papas fritas y algo de carne serán la solución. Preparo todo sin mucha dedicación y me llevo el plato y una cerveza del refrigerador hasta el sofá hago a un lado mi ropa y me dejo caer sobre este.

Me quito las zapatillas y las pongo cómodamente junto al sofá y subo mis pies sobre la mesa de centro, busco el control de la televisión entre lo cojines y comienza la tarea de encontrar algo que me distraiga de mi comida. Me detengo en una película de la cual no puedo recordar el nombre o quienes actúan, pero se que la he visto ya un par de veces.

—¿Tal vez fue la que vimos la semana pasada? —

—No lo se —

—¿Enserio estoy hablando solo de nuevo? —

—Ajá —

Se que es absurdo responderme a mi mismo esta pregunta, pero de un modo que no logro explicar me resulta demasiado gracioso y no puedo desaprovechar nunca una oportunidad para hacerlo. Todo funciona perfecto en este momento, aunque la comida y la cinta en la televisión me causan un interés casi nulo, me siento bastante bien.

—Amo vivir así— me digo entre dientes

Escucho un sonido en la puerta, alguien introduce una llave en ella y la gira con naturalidad.

—Hola papá, hola mamá — digo girando la cabeza sobre el hombro.

Vuelvo a la televisión y pienso “todo era tan perfecto hace un instante”. Pero la fantasía tenía que acabar.